“He sido un obseso, he tenido vigorexia, me veía delgado pesando 80 kilos. Ahora, con 67, me veo perfecto. Sé que no tengo una tableta espectacular, que mis bíceps están acortados o que mis dorsales son irregulares, pero me gusta lo que veo”, confesó a la revista Men’s Health España y contó que a los 14 sus amigos lo llamaban Conan The Barbarian “por lo grande que estaba”. El español expresó que, aunque su gusto por el deporte lo llevó con tener un cuerpo musculoso y con el tiempo sufrió del trastorno obsesivo, ahora Herrán menciona que acepta y le gusta su cuerpo como es. (Seguir leyendo..)