Poco tiempo duró el silencio en las calles del Gran Santo Domingo. Aunque nunca se detuvo como tal, tras pasar al­gunos días donde la tranquili­dad y la ausencia de ruido pre­dominaban en sus calles sin importar el horario, las perso­nas han retomado sus activi­dades y esto se observa en el tránsito, los comercios e inclu­so en los espacios públicos de recreación. (Seguir leyendo..)