¿Objetivo Mundial? China ha invertido miles de millones de euros en flamantes nuevos estadios, con la ambición de hacer del gigante asiático una superpotencia del fútbol y de albergar la Copa del Mundo, a partir de 2030. Un ritmo de construcción frenético y poco sensible a la situación generada actualmente por la pandemia del COVID-19, que paraliza buena parte del mundo, provoca estragos en la economía y que ha obligado a suspender una gran mayoría de competiciones internacionales. (Seguir leyendo..)